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La respuesta corta, por si tienes prisa: luz estructurada para piezas pequeñas con detalle fino, láser para piezas medianas y grandes, para metal y para escanear fuera de un laboratorio, y fotogrametría cuando el objeto pasa de los dos metros o cuando lo que importa es el color. Y en un trabajo industrial de verdad casi nunca se elige una: se combinan.

Debajo tienes la comparación completa, las tres preguntas cruzadas que se hace todo el mundo y una tabla final para decidir según lo que tengas encima de la mesa.

Las tres tecnologías, una al lado de la otra

 Escáner láserLuz estructuradaFotogrametría
Cómo funcionaProyecta líneas láser y dos cámaras miden dónde caenProyecta un patrón de franjas sobre toda la pieza y lo lee deformadoMuchas fotos desde ángulos distintos, y el software cruza puntos comunes
Tamaño que le va bienDe 10 cm a varios metrosDe 1 cm a 1 metroDe 1 metro en adelante
Precisión habitual0,02 – 0,05 mm0,01 – 0,05 mm en volumen pequeñoDécimas, salvo con dianas codificadas y barras patrón
Detalle finoBuenoEl mejorDepende de la resolución de la cámara
VelocidadAlta, y no obliga a parar entre capturasLa mayor en piezas pequeñas: coge un área entera de golpeLas fotos son rápidas; el cálculo posterior, no
Luz ambienteLe da igual. Funciona en taller y a pie de máquinaLe molesta. Pide luz controladaNecesita luz uniforme y sin sombras duras
Metal brillante y piezas oscurasAguanta mejor que las otras dosNecesita mateante casi siempreLo peor: sin textura no hay puntos que cruzar
Color y texturaNormalmente noSí, con cámara de colorEl mejor: la textura es la propia foto
EquipoEscáner de mano o de brazo, caroEscáner de trípode o de manoUna cámara buena y software
Dónde se usaAutomoción, moldes, repuestos, control dimensionalPiezas pequeñas, ortopedia, joyería, arte, calzadoEdificios, embarcaciones, chasis, patrimonio
Los rangos son los que se ven en trabajo real, no los del folleto. Un fabricante mide la precisión de su equipo en condiciones de laboratorio, con una esfera patrón y a la distancia óptima. En una nave, con la pieza sujeta como se puede, el número que sale siempre es peor. Por eso importa más el informe de desviaciones que el dato del catálogo.

Escáner láser: el que aguanta el taller

Proyecta una o varias líneas de láser sobre la pieza y unas cámaras calibradas miden por triangulación dónde cae cada línea. Los equipos actuales son de mano y van barriendo la superficie mientras se mueven.

Su gran ventaja no es la precisión: es que le da igual dónde esté. La luz del láser es tan intensa comparada con la ambiente que puede trabajar junto a una ventana, en una nave con fluorescentes o a pie de máquina. Eso es lo que permite escanear cosas que no se pueden mover.

También se lleva mejor con el metal. Una pieza mecanizada, con su brillo y sus marcas de herramienta, es un caso difícil para cualquier tecnología óptica, y el láser azul es el que menos mateante necesita. Detalle en qué es la tecnología de escaneado 3D láser.

Luz estructurada: la que ve el detalle pequeño

Un proyector lanza un patrón de franjas sobre la pieza y una o dos cámaras lo fotografían deformado. De esa deformación sale la geometría de toda el área a la vez, no línea a línea. Por eso en piezas pequeñas es la más rápida y la que más detalle recoge: un grabado, una textura de molde, el filo de una arista.

El precio de esa resolución es que trabaja con luz ordinaria, así que la luz de la sala le afecta. Y cuanto más grande sea el volumen que abarca, menos detalle por milímetro cuadrado le queda. Más a fondo en qué es el escaneado 3D de luz estructurada.

Fotogrametría: la que no tiene límite de tamaño

Aquí no hay escáner. Se hacen decenas o cientos de fotos rodeando el objeto y un software localiza los puntos que aparecen en varias imágenes para deducir dónde está la cámara en cada una y, con eso, la forma. Es la única de las tres que escala sin límite: un casco de barco o una nave entera se cubren igual que una silla.

Tiene dos debilidades que conviene conocer antes de contar con ella. La primera es que necesita textura: sobre una chapa lisa y pintada de blanco no hay puntos que cruzar y el resultado es un amasijo. La segunda es la escala. Las fotos no traen unidades, así que sin una referencia física —una barra patrón, dianas codificadas— el modelo sale con la forma correcta y el tamaño inventado.

Con esa referencia bien puesta, la fotogrametría industrial es muy precisa. Sin ella es una maqueta bonita. Ampliado en qué es la fotogrametría para escanear objetos 3D.

¿Qué es mejor, escáner láser o luz estructurada?

Decide el tamaño de la pieza y dónde está. Por debajo de un palmo y sobre una mesa, luz estructurada. Por encima de eso, o si hay que ir a escanearla donde vive, láser.

Las dos son ópticas, las dos triangulan y en piezas medianas dan resultados parecidos. La diferencia práctica está en los extremos.

Un conector de 30 mm con nervios de medio milímetro pide luz estructurada: el láser, barriendo, se deja detalle entre línea y línea. Un basculante de moto pide láser, porque la luz estructurada tendría que abarcar tanto volumen que perdería resolución, y porque el taller donde está la moto no es un entorno de luz controlada.

Sobre metal brillante gana el láser sin discusión. Sobre una pieza mate de plástico claro, la luz estructurada saca más detalle en el mismo tiempo.

¿Qué es mejor, escáner láser o fotogrametría?

Decide para qué es el archivo. Si el archivo va a fabricar algo, láser. Si va a enseñar algo —render, web, documentación visual—, fotogrametría.

Comparar estas dos por precisión es comparar cosas distintas. El láser da geometría con cotas fiables y sin color. La fotogrametría da forma y textura, con la escala que le hayas sabido dar.

Para un repuesto que tiene que encajar, la fotogrametría sola no llega: las décimas de error se comen la tolerancia. Para documentar el estado de una fachada, un vehículo accidentado o una escultura, el láser sale caro y lento y la fotogrametría cubre en una mañana lo que el escáner tardaría un día.

¿Qué es mejor, luz estructurada o fotogrametría?

Decide el tamaño, y no hay empate. Estas dos casi no compiten: la luz estructurada vive por debajo del metro y la fotogrametría empieza a ser interesante por encima.

En la franja donde sí se solapan —una silla, una maleta, un depósito pequeño— la luz estructurada gana en cotas y la fotogrametría en color y en coste. Si la pieza es lisa y sin dibujo, la luz estructurada gana también en color, porque la fotogrametría directamente no la reconstruye.

Lo que se hace de verdad: combinarlas

La pregunta «cuál es mejor» da por hecho que hay que elegir una, y en piezas grandes eso no es así. El problema del láser y de la luz estructurada en un objeto de varios metros no es la precisión de cada captura, que es buena: es que hay que coser cientos de capturas, y cada costura suma un error diminuto que al final del recorrido ya no es diminuto.

La fotogrametría se usa como andamio. Primero se pegan dianas por todo el objeto y se fotografían para levantar una red de puntos de referencia muy exacta. Después el escáner láser trabaja apoyándose en esa red: cada captura se coloca contra los puntos globales en vez de contra la captura anterior. Así el error deja de acumularse de un extremo al otro.

Es lo que hace que se pueda escanear una furgoneta entera y que las cotas de un extremo sigan valiendo respecto al otro. Y es también el motivo de que en el catálogo aparezca un segundo número junto a la precisión: la precisión volumétrica, escrita como 0,044 mm + 0,012 mm/m, que dice cuánto crece el error con el tamaño. En una pieza de dos metros son 0,068 mm, no 0,044.

Qué te conviene según tu pieza

Lo que tienesTecnologíaPor qué
Pieza mecanizada pequeña, con roscas y agujerosLuz estructuradaEl detalle fino manda, y cabe en un volumen pequeño
Molde o matrizLáserMetal brillante, cotas críticas y a menudo no se puede desmontar
Chasis, basculante, subchasisLáser, con dianasVarios metros y ambiente de taller
Furgoneta, autocaravana, remolqueLáser más fotogrametríaLa red de puntos evita que el error se acumule de morro a portón
Casco de embarcaciónFotogrametría, apoyada con láserSuperficie enorme y curva continua
Escultura, talla, pieza de museoLuz estructurada o fotogrametríaImporta el color, y muchas veces no se puede tocar ni matear
Zapato, plantilla, prótesisLuz estructuradaForma libre, tamaño pequeño y hace falta el color
Producto para tienda onlineFotogrametríaManda la textura; las cotas dan igual
Pieza que hay que verificar contra planoLáserTrazabilidad y precisión certificada para el informe

La pregunta que de verdad decide el presupuesto no es esta

Elegir tecnología condiciona el escaneo, que son minutos u horas. Lo que multiplica el precio del trabajo es qué se hace con la malla después: dejarla limpia para imprimir, convertirla en superficies o redibujar la pieza como sólido paramétrico editable. Está explicado en ingeniería inversa: del escaneado 3D al archivo CAD, con los tres niveles y qué formato pedir en cada uno.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la más precisa de las tres?

En volumen pequeño, la luz estructurada. En cuanto la pieza crece, el láser apoyado en dianas, porque controla mejor el error acumulado. La fotogrametría solo compite en precisión cuando se hace con dianas codificadas y barras patrón, y aun así su terreno es el tamaño, no la centésima.

¿Se puede escanear metal brillante o cromado?

Sí, pero hay que matearlo con un spray que sublima solo y no deja residuo. El láser es el que menos lo necesita; la fotogrametría, sobre cromado, no funciona en absoluto porque los reflejos se mueven con la cámara y el software cruza puntos que no existen.

¿Y las piezas transparentes?

Ninguna de las tres las lee sin tratar. El metacrilato y el vidrio hay que cubrirlos enteros de mateante, dejar secar y limpiar después. Si la pieza no se puede tratar, se dice antes de empezar y se busca otra vía.

¿La fotogrametría es gratis si ya tengo cámara?

La captura sí sale barata. El coste está en el cálculo y en la limpieza posterior, que es donde se van las horas, y en las referencias de escala si el modelo tiene que medir de verdad. Sin barra patrón o dianas calibradas tendrás la forma, pero no el tamaño.

¿Sirve el escáner del móvil para alguna de estas cosas?

Para una figura, una maqueta o enseñar un producto, sí. Para fabricar, no: se mueve en décimas de milímetro cuando un repuesto pide centésimas. Lo comparamos en cómo escanear en 3D usando el móvil.

¿Cuál elijo si no sé el tamaño exacto ni el material?

Manda una foto de la pieza con algo conocido al lado para dar escala —una moneda, un metro— y di para qué necesitas el archivo. Con eso se decide la tecnología en un minuto, y no es una decisión que tengas que tomar tú.

¿Sigues sin tener claro cuál es la tuya?

Es lo habitual, porque casi nunca depende de una sola cosa. Sube una foto de la pieza y te decimos qué técnica le toca, por qué, qué precisión vas a tener y qué cuesta.


¿Prefieres configurarlo tú y ver el precio? En el cotizador, si solo necesitas la malla el precio sale al momento; el resto se valora con las fotos delante.

La tecnología la elegimos nosotros. Tú dinos la pieza.

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Eliges tamaño, acabado y qué necesitas. Si solo quieres la malla, el precio sale al momento; si necesitas el sólido, los planos o metrología, subes fotos y lo valoramos con la pieza delante.

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